CLXXVIII MENSAJE PARA LA INAUGURACIÓN DE LA UNIVERSIDAD HEBREA 1925
Biblioteca
|
Sigmund Freud
Página 1 de 1
LOS historiadores nos enseñan que nuestra pequeña nación sólo pudo sobrevivir a la aniquilación de su independencia como Estado gracias a que en la escala de sus valores estimativos comenzó a transferir el más alto lugar a sus bienes espirituales, a su religión y a su literatura.
Vivimos actualmente una época en que este pueblo tiene la perspectiva de volver a conquistar el país de sus antecesores con ayuda de una potencia que domina al mundo, y celebramos la ocasión fundando una Universidad en su vieja ciudad capital.
Una Universidad es un lugar en el que se enseña la ciencia por encima de todas las diferencias religiosas y nacionales; donde se realizan investigaciones, donde se intenta mostrar a los hombres hasta qué límite comprenden el mundo que los rodea y hasta qué punto pueden someterlo a su acción.
Tal empresa es un noble testimonio del desarrollo que ha alcanzado nuestro pueblo en sus dos mil años de infortunio.
Lamento profundamente que mi mala salud me impida asistir a las festividades inaugurales de la Universidad Judía de Jerusalén.