Donald Winnicott  Jacques Lacan  Melanie Klein  Sigmund Freud

Principal | Biblioteca | Dic. Psicoanálisis | Contacto


Sigmund Freud


XXXIII EL DELIRIO Y LOS SUEÑOS EN LA «GRADIVA» DE W. JENSEN 1906 [1907] - pág.5

Biblioteca | Sigmund Freud

Página 5 de 43

» El relieve la representaría en el momento de dirigirse hacia el templo de esta diosa. Mas, después, le parece contrario a la serena naturaleza de la figura, encuadrarla en el bullicio de una gran ciudad y llega a la convicción de que el vivo modelo copiado por el desconocido artista no pudo habitar sino en Pompeya, donde con su andar característico hollaría aquellas singulares hiladas de piedras, descubiertas en las excavaciones que, sin estorbar el tránsito rodado, permitían a los transeúntes atravesar las calles a pie enjuto en tiempo de lluvia. Por otro lado, pareciéndole hallar en los rasgos fisonómicos de Gradiva un cierto corte griego, deduce que los ascendientes de la bella muchacha debieron ser de origen heleno. De este modo va nuestro buen arqueólogo poniendo toda su ciencia de la antigüedad al servicio de sus fantasías sobre el modelo del bajo relieve.
En medio de tales imaginaciones surge en él una interrogación crítica, que cree científicamente motivada. Trátase de determinar «si el artista ha reproducido en su obra una realidad viva», esto es, si el singular movimiento con que Gradiva avanza, corresponde a algo efectivo, aunque poco común. No pudiendo Hanold resolver este problema sino por medio de la observación directa, se ve forzado a emprender una actividad totalmente opuesta a sus hábitos personales. En efecto, «el sexo femenino no había sido para él, hasta aquel momento, más que un concepto expresado en mármol o bronce, sin que jamás hubiese concedido la menor atención a aquellas representantes del mismo que vivían y alentaban en derredor suyo.» Los deberes sociales le habían parecido siempre una insoportable molestia, y cuando alguna vez pasaba breves instantes en una reunión femenina, se fijaba tan poco en sus interlocutoras, que en días sucesivos, pasaba a su lado sin saludarlas, cosa que, naturalmente, no le hacía ganar muchas simpatías entre las mujeres. Mas ahora, la misión científica que se había impuesto, le obligaba a observar a todas las que encontraba, fijándose con especial interés en su modo de pisar. Esta actividad hubo de valerle numerosas miradas femeninas, tanto disgustadas como halagadas, «sin que él llegara nunca a darse cuenta del significado de unas ni de otras». Como resultado de este cuidadoso estudio tuvo que admitir que el modo de andar de Gradiva no se daba en la realidad, conclusión que le produjo gran disgusto.
Poco después tiene un terrible sueño en el que se ve transportado a la antigua Pompeya, precisamente en el día en que la erupción del Vesubio sepulta la ciudad bajo su ardiente lava.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 >>>



 Busca en este sitio
 Menú
Principal
Agregar Favorito
Biblioteca
Dic. Psicoanálisis


En esta sección




Principal | Biblioteca | Dic. Psicoanálisis

Dicc.Psicoanálisis: A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - Y - Z


Copyright ©2008 Nuevarena.com