Seminario 21 Los incautos no yerran (Los nombres del padre) - pág.19
Biblioteca
|
Jacques Lacan
Página 19 de 199
Esto no prosigue (poursuit(23)) en absoluto. Esto no prosigue en absoluto, streben, cuando se sigue (suit) efectivamente lo que es, cuando se ve la materia de origen de una palabra, lo que evidentemente se hace con sus empleos precedentes, algo que es, al inscribirlo, más o menos así:
En una bóveda como ésta pueden observar que hay algo de madera: son los tirantes. Ellos parecen sostenerla, pero si tuvieran ustedes la menor noción de arquitectura sabrían que los tirantes, en una bóveda, y bien, tiran. Quiero decir que tiran hacia el exterior. Los tirantes no sostienen. En fin, que en el Streben importa que tiran: que hacen que se mantenga todo junto. O bien ein nützliches Ziel (aquí pueden encontrar las funciones esencialmente lacanianas de lo útil y el gozar, precisadas como tales, y en esto es que al comienzo hice pivotear enteramente lo que dije acerca de la ética del psicoanálisis) un fin útil. O bien: que ellas anstreben, que ellas atraen; o bien oder unmittelbarenLustgewinn, a saber, muy sencillamente: un plus-de-jour(24) [un plus-de-gozar]. Pues, ¿qué significa un Lustgewinn? Un beneficio (gain) de Lust. La ambigüedad del término Lust en alemán no permite introducir en el Lustprincip, traducido "principio del placer", la formidable divergencia que hay entre la noción del placer tal como el mismo Freud la comenta según la antigua tradición, única que vino de la sabiduría epicúrea, que quería decir GOZAR LO MENOS POSIBLE, porque qué es lo que el goce nos joroba, justamente por eso se hacían tratar de cerdos, porque, en efecto, los cerdos, mi dios, no gozan tanto como nos imaginamos, permanecen en su pequeño chiquero bien tranquilos..., en fin, gozan lo mínimo. Por eso se los trató de cerdos, porque todos los otros estaban terriblemente preocupados por el goce. Era preciso ponerle fin, pues eran esclavos del goce. Es incluso por eso, miren... -me estoy dejando llevar, ¿no?- es incluso por eso que había esclavos. La única civilización verdaderamente mordida por el goce, era preciso que tuviera esclavos. Porque quienes gozaban, ¡eran ellos! Sin los esclavos, nada de goce. Todos ustedes son empleados. Hacen lo que pueden para ser empleados. Todavía no han llegado a serlo del todo pero, créanme, llegarán. Y bien, me desboqué un poco. Piensen sin embargo en esto, no son sino los esclavos quienes gozan. Es su función. Y por eso se los aísla, incluso no se tiene el menor escrúpulo en transformar a hombres libres en esclavos, ya que al hacerlos esclavos se les permite no dedicarse ya a otra cosa que a gozar.