Donald Winnicott  Jacques Lacan  Melanie Klein  Sigmund Freud

Principal | Biblioteca | Dic. Psicoanálisis | Contacto


Jacques Lacan


Seminario 16 De un otro al otro - pág.301

Biblioteca | Jacques Lacan

Página 301 de 357

El Dios de la zarza ardiente, el Dios del Sinaí no ha dicho que él sea el único Dios. Esto merece ser recordado. El dice: "Yo soy lo que soy". Eso tiene otro sentido. Eso no quiere decir que él sea el único, eso quiere decir: que no haya otro al mismo tiempo que él, allí donde él es. Y, en verdad, si miran un poco de cerca el texto de la Biblia, verán que es de esto de lo que se trata. Allí donde él es, en su campo, a saber, en la Tierra Santa, no es cuestión de obedecer más que a él. Pero en ninguna parte es negada la presencia de otros allí donde él no es, donde no es su tierra. Y si miran allí de cerca, no ocurre más que cuando se trata de usurpación de honores rendidos a otros y allí donde sólo le es concedido reinar a aquel que ha dicho: "Yo soy lo que soy", es donde los castigos llueven. Esto podría pasar a los ojos de algunos como no teniendo más que un interés histórico. Pero alumbro mi linterna; esto no es más que volver a lo que he enunciado al principio: que ese Dios del que se trata, se designa por lo que él habla, es eso lo que legitima alguna distorsión en esta palabra, que se le haya hecho sufrir a continuación, pues no es seguro que digan enteramente la misma cosa en la iglesia católica, apostólica, romana. En todo caso, el Dios que se define por su relación a la palabra, es un Dios que habla. Es precisamente por lo cual los profetas, como tales, son preeminentes en la tradición judía. En otros términos, la dimensión de la revelación como tal, a saber de la palabra como portadora de verdad, no ha sido jamás puesta en tal relieve fuera de esta tradición. Por otra parte, el lugar de la verdad es llenado, es necesario que él sea cubierto, él lo es en la ocasión por los mitos, por ejemplo; no lo es por la profecía sino es de modo enteramente local que se llama oracular, pero que tiene otro sentido que aquél del profetismo. Una introducción un poquito gruesa, pero al menos estoy necesitado del recuerdo de ciertos relieves enteramente masivos que, a la vista de ese campo de la verdad que nos interesa eminentemente como tal -aún si no lo identificamos a las fórmulas reveladas- por relación a ese campo de la verdad, el saber está en otra parte.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 301 302 303 304 305 306 307 308 309 310 311 312 313 314 315 316 317 318 319 320 321 322 323 324 325 326 327 328 329 330 331 332 333 334 335 336 337 338 339 340 341 342 343 344 345 346 347 348 349 350 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-300   301-350   351-357  

 Busca en este sitio
 Menú
Principal
Agregar Favorito
Biblioteca
Dic. Psicoanálisis


En esta sección
El seminario sobre La carta robada 1956
Seminario 6 El deseo y su interpretación
Seminario 5 Las formaciones del inconsciente
Seminario 7 Nuestro Programa
Seminario 4 La relación de objeto
Seminario 9 La Identificación
Seminario 13 El objeto del psicoanálisis
Seminario 10 La angustia
Seminario 8 La transferencia
Seminario 16 De un otro al otro - pág.301
Seminario 2 Psicología y Metapsicología
Seminario 3 Introducción a la cuestión de las psicosis
Seminario 1 Los escritos técnicos de Freud
Seminario 14 La lógica del fantasma
Seminario 11 Los cuatro conceptos fund. del psicoanálisis




Principal | Biblioteca | Dic. Psicoanálisis

Dicc.Psicoanálisis: A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - Y - Z


Copyright ©2008 Nuevarena.com