Seminario 14 La lógica del fantasma - pág.237
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Jacques Lacan
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Ya que después de todo tiene que ver con la evolución de la ciencia, esta materia, al fin de cuentas, se confunde con el juego de los elementos en los cuales se la resuelve tanto que deviene en el límite casi indicernible saber que goza. Si son estos elementos significantes últimos los del átomo, a saber, los que tienen en sí mismo de cuasi discernibles con el progreso de vuestro espíritu, el juego de vuestra búsqueda, y lo que hay, en último término, de una estructura que no sabe más que remitir a lo que tienen como experiencia de la materia. Decir que no hay goce más que del cuerpo les rehusa los goces eternos ahí está en juego los que he llamado el valor ético del materialismo, a saber, lo que consiste en tomar lo que pasa en nuestra vida de todos los días en serio, si se trata del goce, de mirarlo a la cara y de no expulsarlo a los pasados mañana que cantan. No hay goce más que del cuerpo, responde precisamente a la exigencia de verdad que hay en el freudismo. Henos aquí dejando enteramente en su errancia la cuestión de saber si se trata de ser o no ser, si se trata del ser hombre o mujer en un acto que sería el acto sexual, si esto domina todo ese suspenso del goce; igualmente tenemos que tomarlo éticamente a propósito de lo cual se eleva lo que podríamos llamar nuestro derecho de consulta. Edipo no es un filósofo, es el modelo en relación con el saber; y el saber del que da prueba -al menos nos es indicado en la forma del enigma-, es un deber relativo al cuerpo. Por está quiebra el poder de un goce feroz, el de la esfinge; la que es extraño que nos sea ofrecida bajo la forma de una figura vagamente femenina, digamos no bestial ni femenina. A lo que accede después, lo que no lo vuelve más triunfante, es a un goce; en el momento en que entra está ya en la trampa, quiero decir que este goce es e l que marca de ahora en más y de entrada, el signo de la culpabilidad. Edipo no sabía de qué gozaba, he planteado la cuestión de saber si Yocasta lo sabía, y aún porque no: ¿Gozaba de dejar a Edipo ignorarlo?. Digamos que parte del goce de Yocasta responde a que deja a Edipo ignorando.