Seminario 14 La lógica del fantasma - pág.209
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Jacques Lacan
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Que este goce este enteramente ligado a una maniobra del Otro, que se exprese más comúnmente bajo la forma del contrato (cuando digo contrato digo contrato escrito), es algo que dicta, tanto al Otro y mucho más al Otro que al masoquista mismo, su conducta. Esto nos debe introducir a la relación que da su especificidad, su originalidad, a la perversión masoquista, hecho para aclararnos hasta el fondo sobre el goce del Otro, en el sentido en que entiendo este término como lugar donde se despliega una palabra, que es una palabra de contrato. Reducir uso del término masoquismo luego de esto, a algo que se presente como una excepción, una aberración al acceso del placer más simple, es de naturaleza tal como para engendrar todos los abusos. El primero para lo cual no creo emplear un término demasiado fuerte ni inapropiado, revelando en Bergler, de una punta a la otra a la otra de este libro notable, lleno de interpretaciones rebuscadas e instructivas, lo llamaría una exasperación, que no está lejos de realizar una actitud malvada desde el punto de vista de
la enfermedad, toda esa gente que llama, como si fuera un gran error, colecciónistas de injusticias. Como si estuviéramos después de todo en un mundo donde la justicia fuera un estado tan ordinario que haga falta poner de lo suyo para tener que lamentarse de algo. Colecciónistas de injusticias, en los que descubre su operación más secretas en el hecho de ser rechazado pero después de todo no podemos nosotros mismos no emitir contra Bergler esta idea: que en ciertos casos ser rechazado, como lo hemos marcado suficientemente en el fantasma, es otra cosa, hablo aquí de la realidad, además de tiempo en tiempo ser rechazado que ser aceptado demasiado rápido. Por ejemplo tal persona que demanda que lo adopten no es siempre la mejor solución hacerlo, no se puede siempre escapar. Porqué esta parcialidad que de alguna manera implica que estaría en la naturaleza de la cosa en su curso hacer siempre lo que hace falta para ser admitido suponiendo que ser admitido es siempre beneficioso. Esto no es sin ser inquietante, como para puntuarlo, como para señalar que tal cosa que puede parar en el mundo como un pequeño distrito del sudoeste asiático. ¿De qué se trata?. Se trata de convencer a cierta gente que está bien errada de no querer ser admitida en los beneficios del capitalismo, prefiere ser rechazada.