Seminario 6 El deseo y su interpretación - pág.334
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Jacques Lacan
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Y es en tanto que el sujeto entra, en cuanto a esta cosa, en una relación que podemos llamar de lasitud -esta en el texto de Freud- respecto de la gratificación, es en tanto que el chico renuncia a estar a la altura de las circunstancias -esto ha sido más articulado aún para la niña, en la que ninguna gratificación se espera en este plano-, es en tanto, para decirlo todo, que algo de lo que se sabe que no se produce la emergencia articulada en ese momento, a saber, que el sujeto tiene que hacer su duelo del falo, que el Edipo entra en su declinación. Que la cosa es alrededor de un duelo, se despeja de una manera tan evidente, que no se puede no intentar hacer el acercamiento para darnos cuenta de que es por ahí que se aclara, para nosotros, la función ulterior de ese momento de declinación, su rol decisivo que -no lo olvidemos no es solamente, no puede ser solamente, para nosotros, el hecho de que los fragmentos, los detritus más o menos incompletamente rechazados del Edipo, van a resurgir, al nivel de la pubertad, bajo la forma de síntomas neuróticos. Pero esto que también hemos admitido siempre, que es de la experiencia común de los analistas, que de esto depende algo en la economía, no solamente del inconsciente, sino en la economía imaginaria del sujeto, que no se llama de otra manera que su normalización sobre el plano genital. A saber, que no hay sucesos felices de la maduración genital, sino por la conclusión, justamente, tan plena como sea posible, de este Edipo, y en tanto que el Edipo lleva como consecuencia el estigma, la cicatriz, tanto en el hombre como en la mujer, del complejo de castración. Es posiblemente aquí, entonces, haciendo el acercamiento, la síntesis con lo que nos ha sido dado, en la obra freudiana, concerniente al mecanismo del duelo, que podemos darnos cuenta de que es esto lo que va a ser, para nosotros, esclarecedor, en cuanto al hecho de que se produce en el sujeto ese duelo, sin duda, particular, ya que ese falo no es, din duda, un objeto como los otros. Pero aquí también podemos detenernos, pues, después de todo, si les pregunto: ¿Qué es lo que define el alcance, los limites, de los objetos de los que nosotros tenemos que llevar luto?. Hasta el presente, esto no ha sido articulado para nada.