Seminario 6 El deseo y su interpretación - pág.197
Biblioteca
|
Jacques Lacan
Página 197 de 477
Pero el órgano como tal, como real, no más como significante, que es claramente algo que nos muestra qué, en esta ocasión, la intervención de Ella Sharpe ha tenido, en efecto, un cierto alcance. ¿Es oportuno este alcance?. Esto es, bien entendido, lo que queda para ver de más cerca. Está bien claro que lo que sigue, a saber, la llegada, el surgimiento, ciertas reacciónes que el sujeto mismo parece tener en su activo con cierta conciencia de satisfacción, y que el hecho es que, en el juego, el no se deja burlar más por sus camaradas, es decir, que él ha tomado a uno del cuello y que lo acogotó en una esquina con tal fuerza, porque él no tenía más ganas de recomenzar, no puede, de ninguna manera, ser considerado como algo que esta verdaderamente en la línea a la que queremos acceder. No olvidemos, al menos, que si hay algo que le está permitido al sujeto, es decir, arrinconar al otro en un juego, esto no es, para nada, lo mismo que acogotarlo con motivo de ese juego. Allí está, justamente, la reacción inadecuada, aquélla que no lo hace capaz para acorralarlo en el juego, allí donde suceden las relaciones con el otro, el otro como lazo con la palabra, como lazo con la ley, como lazo con las convenciones del juego. Es justamente esto lo que se encuentra por esta leve declinación del acto de intervención analítica, fallado. Creo que hoy hemos llevado las cosas bastante lejos. La próxima vez daré el último seminario de lo que se agrupa alrededor del análisis literario, a propósito del deseo y de su interpretación, y tratara de reunir para ustedes, en algunas fórmulas, cómo debemos concebir esta función del significante fálico en toda su generalidad, a propósito de la relación al Otro y de la forma en la que el sujeto se sitúa en el deseo. Trataré de reunir alrededor de las nociones que intento articular aquí, la ayuda del grafo, esta función que debemos dar, muy precisamente, al significante fálico. Trataré de mostrarles también dónde se sitúa más exactamente, como a título de referencia, en nuestro ejercicio del análisis, pueden tratar de situar el significante fálico en ese esquema. Para decirlo todo, y para dar algo que esta sacado de la obra de un escritor al cual ya he hecho alusión aquí, Lewis Carroll, les mostrare lo que Lewis Carroll dice en alguna parte, más o menos así: El pensaba que había visto una puerta de jardín - esa famosa puerta paradisíaca del interior del vientre maternal, alrededor del cual se centran acutamente, o se hunden, incluso, todas las teorías analíticas -, que se abría con una llave.