Seminario 6 El deseo y su interpretación - pág.165
Biblioteca
|
Jacques Lacan
Página 165 de 477
Si debemos resolverlo enseguida en una serie de significaciónes reprimidas preformadas, a saber, todo lo que uno va a poder poner detrás de esto, introducirnos a nosotros mismos en esta especie de bolsa de prestidigitador con todo lo que estamos habituados a encontrar allí, o bien detenernos, y respetar esto como algo que tiene allí un valor específico. Ustedes deben darse cuenta cuando yo digo valor específico, por poquitas nociones librescas que tengan sobre esto que acá pueda ser un fantasma parecido, que después de todo siempre hay lugar para que nosotros no diluyamos esto en la noción, por ejemplo, muy general, del interior del vientre materno de la que hablamos en los fantasmas. Algo también elaborado en el sueño, merece que nos detengamos allí. Esto que tenemos por delante no es ciertamente, el interior de un útero, es over hanging, este borde que se proyecta. Y por otra parte, ya que es muy fina, Ella Sharpe subraya más lejos, en un pasaje que podremos reencontrar a continuación, que está frente a algo notable. Es una proyección, dice; y enseguida, después en el pasaje ella anuncia que es el equivalente de un pene. Es posible, pero por qué àpresurarse. Tanto más en cuanto ella subraya también en este momento que es difícil hacer de esta proyección algo ligado a la presencia de la vagina. Está bastante acentuado en el sueño, y por la maniobra misma a la que el sujeto se presta, yo diría se sustituye a sí mismo poniendo allí el dedo y no su pene. Cómo no ver que, precisamente, esto está localizado en este fantasma que es, en efecto, cómo el sujeto lo articula, algo que tiene la más estrecha relación con la pared anterior y posterior de la vagina; que al decir de un médico para quien la profesión es practicar la medicina que no era el caso de Ella Sharpe, quien era profesora de Letras, y esto le daba gran apertura sobre la psicología - es un colapso, algo que se produce en la pared de la vagina donde se produce esta proyección de la pared anterior más o menos seguida de la proyección de la pared posterior y que en un estadio todavía ulterior, hace aparecer en el
orificio genital, la extremidad del cuello. Es algo muy frecuente que plantea toda clase de problemas al cirujano. De esto no se trata aquí. Seguramente haya acá algo que pone en juego la pregunta y el fantasma de la mujer fálica, tan cierto como que yo recordaba en su obra - no he podido verificar él pasaje (es un hecho bastante conocido para que piense que no es nuevo para algunos de ustedes) de la reina Cristina de Suecia, la amiga de Descartes, que era una ruda mujer, como todas las mujeres de esta época, no sabría insistir demasiado sobre la influencia sobre la historia de las mujeres de esta maravillosa mitad del siglo XVIII.