Nuevas reflexiones sobre los bebés como personas - 1947 - pág.5
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Donald Winnicott
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a) En primer lugar, quiero decir que la madre es necesaria como una persona viva. El bebé debe poder sentir el calor de su piel y su aliento, saborear y ver. Esto es de vital importancia. Debe haber pleno acceso al cuerpo vivo de la madre. Sin la presencia viva de la madre la más experta técnica resulta inútil. Lo mismo ocurre con los médicos. El valor de un clínico general en una aldea es en gran medida el mero hecho de que esté vivo, de que esté allí y sea accesible. La gente sabe el número de la patente de su automóvil, y conoce la forma de su sombrero. Se necesitan años para ser médico, y la carrera puede absorber todo el capital de un padre; pero al final lo realmente importante no es el conocimiento ni la habilidad de un médico; sino el hecho de que la aldea sabe y siente que está vivo y disponible. La presencia física del médico satisface una necesidad emocional. Lo mismo ocurre con la madre, pero en mucho mayor medida.
Aquí se unen el cuidado físico y el psicológico. Durante la guerra, estuve con un grupo de gente que discutía sobre el futuro de los niños que habían sufrido la misma en Europa. Me pidieron una opinión en cuanto a las actitudes psicológicas más importantes que debían asumirse con respecto a esos niños al finalizar la contienda. Me encontré diciendo: "Hay que darles comida". Alguien contestó: "No nos referimos a cosas físicas, sino a cosas psicológicas". Pero seguí pensando que darles comida en el momento adecuado significaría satisfacer su necesidad psicológica. Fundamentalmente, el amor se expresa en términos físicos. Desde luego, si cuidado físico significa vacunar al bebé, esto nada tiene que ver con la psicología. Un bebé no puede comprender la preocupación médica por evitar una epidemia de viruela en la comunidad, aunque el ataque del médico contra su piel produce, desde luego, llanto. Pero si cuidado físico significa darle 1,a comida adecuada a la temperatura adecuada y en el momento adecuado (adecuado desde el punto de vista del bebé, por supuesto), entonces también es cuidado psicológico. Creo que ésta es una regla útil. El cuidado que un bebé puede apreciar satisface necesidades psicológicas y emocionales, por mucho que parezca estar relacionado con simples necesidades físicas. En esta primera manera de considerar las cosas, el hecho de que la madre esté viva y el manejo físico proporcionan un ambiente psicológico y emocional esencial, esencial para el temprano crecimiento emocional del bebé.