The Piggle - pág.24
Biblioteca
|
Donald Winnicott
Página 24 de 203
Sin embargo, en cierto sentido tal vez no sea tan ilógico". Analista: "El diván soy yo, más aún que si efectivamente lo sostuviera en mis brazos. Todo el asunto es tan burdo, que no hace sino recordarle muy bien que usted no es el bebé que supone". Paciente: "En casa de mamá, o en la casa de mi suegra, no sólo no tengo nada que decir, sino que me adormezco. En función de lo que dijimos, quizás estoy pidiendo que me sustenten, y tengo el deseo de sentarme o acostarme. Parece que no puedo tomarme la molestia de permanecer despierto". Pausa "Se me vuelve a ocurrir... me pregunto si el dormirme representa reconocer el deseo fallido de ser mimado como un bebé. Estoy muerto para alguna cosa. La dificultad radica en el miedo a la rabia. En el pasado, ya hemos hablado de la rabia escondida. Esto me recuerda una situación en que me sentí incómodo conmigo mismo por ser tan precavido y no dejar escapar la rabia. Podría soportar que se liberase mucha más rabia, y me incomoda alzar una barrera tan grande contra el progreso, que depende de que uno se suelte." Analista: "Siente la necesidad de estar lo suficientemente integrado como para soportar el efecto de su rabia". Paciente: "Siento que ahora puedo soportar un mayor desorden". Analista: "Si estoy en lo cierto con respecto a todo esto, usted me tiene rabia por no sostenerlo, que es la falla original que ahora se hace presente". Paciente: "También aquí siento que cuando yo no tengo nada que decir, hay un mecanismo que dice: "Estás bien; ¿vale la pena arriesgarse a un trastorno? Podrías ser capaz de manejarte". No es bueno evocar a esta voz. Estoy preparado para correr el riesgo, pero la otra parte mía es demasiado precavida".
Lunes 9 de mayo
Paciente: "La vez pasada me fui de aquí con un sentimiento de impotencia, quiero decir impotencia sexual. No puedo imaginar qué sucedió exactamente. Hubo un cambio neto en mi manera de ser, comparada con lo que yo era antes de venir. Y ese cambio decididamente estuvo relacionado con la sesión. Había arreglado para encontrarme con mi amiga y con ella sucedió lo mismo. Yo me sentí muy trastornado. Para más complicación, su comportamiento se alteró. Se está enfriando ya que obtiene más de su amigo anterior. Ella excita más que yo, y entonces yo estoy convirtiéndome un poco en una molestia.