The Piggle - pág.20
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Donald Winnicott
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" Analista: "Su dependencia de la administración es dependencia de las personas". Paciente: "Esto es parte de lo que discutimos con mi esposa. A mí me gusta que ella sea administradora, la que se encargue de corroborar que yo hago lo correcto en el momento correcto. Ella espera que yo haga todo eso. Mi organización se derrumbaría si ella no atendiera esas cosas. Y a ella esto le molesta". Analista: "Su empleo actual, ¿es más administrativo que el anterior?". Paciente: "Todavía no lo sé con certeza. Al principio me resultó más sencillo estar en un cargo de asesoramiento, con menos ansiedades diarias sobre responsabilidades directas. Me inquieta que un consultor me diga: "Encárguese del ingreso de este paciente en la sala", porque entonces a mí me incumbe la tarea. Esto es peor que un problema médico". Analista: "Es como el problema del ambiente y de usted en un cierto ambiente". Paciente: "Me parece que no me queda claro lo que usted dice. El trabajo administrativo me crea ansiedad, como cuidar hijos: no es algo en lo que uno pueda dejar que las cosas pasen. Si usted tiene hijos, debe ocuparse de ellos. No puede decir un buen día: "Bueno, ya hice bastante". Esto es lo espantoso de la administración. "Me pregunto si será expresión del sentimiento de insuficiencia de mi madre como madre, porque ella misma era una persona insegura, y ahora yo como padre soy más inseguro. De la misma manera que los problemas administrativos se parecen a los hijos, también el ajedrez. Hace mucho tiempo se me ocurrió que es difícil abordar los problemas ajedrecísticos porque si uno resuelve hacer una movida, lo cual de por sí ya es bastante difícil, la siguiente movida depende de lo que haga el otro. Por lo tanto, es un problema viviente. Al tenis lo siento distinto. Antes de abordar con confianza un problema, me gusta tener sujetada la situación, para que no haya ninguna urgencia... ninguna inseguridad dinámica." Analista: "Esto podría trasladarse a la situación analítica, entre el analista y el paciente". Paciente: "Sí, y a alguien cuyo futuro entero puede ser afectado por lo que uno haga con él. Esto es lo más inquietante, pero también lo más interesante, de la psicoterapia". Analista: "Confía en integrar los dos aspectos, que en la actualidad no están integrados en usted". Paciente: "En la época en que estaba más gravemente enfermo me sentía como en un pantano, o tratando de escalar un acantilado de arena o de ripio, perdiendo terreno a cada paso que daba porque lo que merodeaba estaba lejos de permanecer estático; era una dramatización de la inseguridad dinámica.