Psicopatología de la vida cotidiana - pág.7
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Diccionario Psicoanálisis
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Añade que se podría "abordar la tarea de descomponer, desde este punto de vista, los mitos relativos al paraíso y el pecado original, al mal y el bien, a la inmortalidad, etcétera, y traducir la metafísica a la metapsicología". El paralelismo establecido entre los mecanismos que operan en los actos fallidos, por una parte, y en los sueños por la otra, demuestra que no existe una diferencia fundamental entre el neurótico y el hombre normal. Freud se ve así llevado a declarar que "todos somos más o menos neuróticos", subrayando de tal modo la proximidad indicada por el título mismo del libro entre lo "patológico" y lo "cotidiano". Esta proximidad, así como el anclaje en la vida de todos los días, motivaron el proyecto de Psicopatología de la vida cotidiana. En este sentido, se trata sin duda de la obra de Freud cuya acogida se adecuó más al espíritu con el que fue concebida, como lo atestiguan dos anécdotas. La primera tiene que ver con la elaboración del libro. Un mozo de café había estado a punto de hacerle pagar a Freud más de lo que correspondía. Simultáneamente con este acto fallido, el mozo cometió otro, dejando caer una moneda de un valor equivalente al aumento injustificado. Freud se lo señaló y el mozo, confuso, se retiró precipitadamente, antes de volver a disculparse. Freud relata que le dejó entonces la suma excedente, como recompensa por "su contribución a la psicopatología de la vida cotidiana". La segunda anécdota ilustra el éxito del libro, mucho más allá del círculo de los especialistas: describe el placer que Freud experimentó al descubrir, en el barco que lo llevaba, junto con Jung y Ferenczi, a los Estados Unidos, a un camarero absorto en la lectura de Psicopatología de la vida cotidiana.