Edipo Rey de Sófocles - pág.26
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Diccionario Psicoanálisis
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Pero, en conocerle, tú seguramente me aventajas, porque tú has visto ya a este boyero, tiempo hace. Corifeo: Has de saber que sí, le reconozco: era pastor de Layo, fiel como ningún otro. Edipo: (Al mensajero). Primero he de preguntarte a ti, extranjero corintio, si era éste el hombre al que te referías. Mensajero: Este, sí, justo el que tienes a la vista. Edipo: (Al pastor, que permanece como ausente, la vista en el suelo, entre los dos esclavos). Este eres tú, anciano; y ahora mírame y responde a lo que te vaya preguntando: ¿tú eras en otro tiempo de la gente de Layo? Criado: Sí, un esclavo, no comprado sino criado en su casa. Edipo: ¿Qué trabajo estaba a tu cuidado? ¿De qué vivías? Criado: Lo más de mi vida lo pasaba siguiendo a los rebaños. Edipo: ¿Y qué lugares solías frecuentar, especialmente? Criado: Ora en el Citerón, ora en lugares contiguos. Edipo: (Señalando al mensajero). A éste que está aquí: ¿le trataste nunca? Criado: No hasta tal punto que el recuerdo me permita decirlo ahora mismo. Mensajero: No hay nada extraño en ello, señor, pero, aunque no me conozca, yo podré, con evidencias, hacerle memoria, porque estoy seguro de que se acuerda de cuando él con dos tebanos y yo con uno fuimos vecinos en la zona del Citerón, tres veces durante seis meses, desde la primavera hasta mediados de septiembre; y ya en el invierno, yo conduje mi rebaño al establo y él a los de Layo. ¿Hablo o no de cosas que han pasado? Criado: Dices verdad, aunque hace ya largo tiempo. Mensajero: Venga, pues, contesta ahora: ¿recuerdas entonces haberme dado un niño para que yo lo criara como si fuese mío? Criado: ¿Cómo dices? ¿A qué viene hacer memoria ahora de aquello? Mensajero: (Señalando a Edipo). Aquí está, compañero, aquel que era entonces un niño. Criado: (Amenazándole con un bastón). ¡Maldito seas, no podrás callar! Edipo: No, anciano, no; no le amenaces; tus palabras, más que las suyas, son dignas de amenaza. Criado: Oh, tú, el mejor de los señores, ¿cuál es mi falta? Edipo: No reconocer al niño que él te recuerda. Criado: Es que habla sin saber, para afligir por nada. Edipo: Pues si te lo piden por favor no hablas, con gritos hablarás. Criado: No, por los dioses te ruego, no maltrates a un viejo como yo. Edipo: Rápido, que alguien le ate las manos a la espalda.