Eckstein Emma (1865-1924) - pág.2
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Diccionario Psicoanálisis
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Las cartas de Freud, depositadas en los Archivos por el sobrino de Emma, fueron en parte exhumadas por Jeffrey Moussaieff Masson. De ellas surge que fue la primera de las pacientes de Freud, y también la primera de algún modo "controlada" por él después del tratamiento. Asociada a la figura soñada de "Irma", esta mujer histérica, en la leyenda negra del movimiento freudiano, se convirtió en un personaje mítico. Emma Eckstein escribió artículos hasta 1905, y después se retiró del mundo, para vivir en soledad, en una habitación llena de libros. Paralizada por un mal inexplicable, no abandonaba su lecho. Murió de apoplejía cerebral. Es posible que Freud la recordara cuando, en 1937, redactó "Análisis terminable e interminable". En efecto, en ese texto evoca el caso de una joven histérica que él había tenido en tratamiento en los primeros años de su actividad psicoanalítica y que, después de haber sido curada, recayó, a continuación de un trauma provocado por una histerectomía: "Me siento tentado a creer -escribió- que sin el nuevo trauma no se habría producido una nueva irrupción de la neurosis".